Fabricio Mendoza tiene 21 años, es del barrio 9 de Julio y es una de las caras más conocidas de la música en Florencio Varela. Es violinista de la Orquesta Sinfónica Municipal, integrante de la Orquesta Juvenil Nacional Libertador San Martín y director de dos orquestas: la Infanto-Juvenil de la Escuela 501 y la juvenil Rodolfo Walsh que él mismo fundó en la E.E.S.T. N°2, donde se recibió de técnico en informática en 2023.

El joven profesor en la orquesta de la Técnica.
Ahora, su historia dio un salto enorme: ganó una vacante para continuar sus estudios universitarios de violín durante 3 años en el prestigioso Conservatorio Superior de Música Claudio Monteverdi de Bolzano, Italia, uno de los templos de la música clásica europea.
El conservatorio le otorgó la exención total del pago de la matrícula. Se enteró de la oportunidad por las redes de la Fundación Musizap, que articula los exámenes de ingreso en Argentina.
“Somos 8 violinistas de distintas partes del país que ganamos la vacante”, cuenta. Las clases empiezan en noviembre, y Fabricio planea viajar en diciembre, cuando cierre su ciclo académico y laboral en Argentina. Pero hay un obstáculo: para que el consulado italiano le otorgue la visa de estudiante, debe demostrar solvencia económica. “Estudiar violín en Europa siempre pareció lejano, y ahora está a unos meses de ser realidad. Sentí mucha emoción cuando me confirmaron”, confiesa.

DE LA PLAZA DEL MUNICIPIO AL TEATRO COLÓN
Su historia con la música empezó a los 8 años en la Orquesta Escuela de Florencio Varela, con sede en la Escuela 501, frente a la plaza municipal, donde hoy es director. “Había un sistema de rotaciones y pasábamos una semana con cada instrumento. El primero que me mostraron fue el violín y salí de la primera clase diciendo ‘si no hay guitarra, yo voy a tocar violín’”, recuerda entre risas.
A los 10 entró a la sinfónica de la orquesta escuela, a los 13 tocó como solista y a los 14 llegó al Teatro Colón, su primer gran sueño de chico. En 2020, en plena pandemia, perdió a su padre por cáncer. “Fue muy difícil, pero ahí estuvo la comunidad de la orquesta escuela y de la Técnica 2 para sostenerme, aunque sea virtual”, cuenta.

LA ORQUESTA QUE FUNDÓ EN EL COLEGIO
En su último año de la Técnica 2, creó la Orquesta Juvenil Rodolfo Walsh. “Surgió de la necesidad de tener un espacio donde hacer música. La Técnica es maravillosa pero su carga horaria es muy grande, entonces pensamos: si no podemos ir a la música, que la música venga a nosotros”. Hoy, a 3 años, ya pasaron tres camadas de chicos. Algunos ya trabajan en la Sinfónica Municipal. “La vi nacer y la veo crecer día a día. Estoy orgulloso de cada uno”.
Fabricio es primera generación universitaria: se recibió de Técnico en Instrumentista Orquestal (Violín) en la UNA y estudia la Licenciatura en Dirección Orquestal.

Documento oficial del Conservatorio Claudio Monteverdi de Bolzano: Fabricio Mendoza, N° 6, admitido en Violín para el ciclo 2026/2027.

Donde figura Fabricio, dice AMMESSO | ZUGELASSEN que significa ADMITIDO.
CÓMO AYUDARLO
La beca cubre la matrícula, pero no pasajes, estadía, seguro y la garantía económica que exige el consulado. Necesita reunir 6.000 dólares.
PARA COLABORAR, SU ALIAS ES: fabri.italia
Si 1.000 personas donan 3.000 pesos ya es de gran ayuda, y si 2.000 donan 5.000, el problema dejaría de existir”, calcula.
Está evaluando hacer un concierto despedida a beneficio, aunque aún no tiene lugar confirmado.
SU MENSAJE
¿Qué quiere traer de Italia? “Primero, todo lo que aprenda. Segundo, el ejemplo de que se puede. Hay que esforzarse mucho y estar enfocado, aunque parezca imposible, los sueños se cumplen”.
Y deja un mensaje para los pibes de barrio: “Sí se puede. En Florencio Varela el acceso a la música es para todos. En la Orquesta Escuela, si no tenés instrumento, te lo prestan. Es gratuito, solo hacen falta ganas. En la Escuela de Arte podés estudiar tecnicatura o profesorado. Los espacios están, hay que ocuparlos”. “Agradezco a todos. A mi mamá, a mi familia, a mi escuela, a mi orquesta escuela, a mi trabajo y sobre todo a Florencio Varela, mi hogar”.





























