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Con el lema “Padre Obispo Jorge Novak, encuentro de caminos”, la Comisión de Memoria y homenaje a la figura del primer obispo de Quilmes, invitó a la celebración que se realizará en la catedral Inmaculada Concepción, de Quilmes, el domingo 8 de julio a las 18.

La Comisión de Memoria y homenaje a monseñor Jorge Novak, invitó a la comunidad diocesana a participar de una celebración con motivo del 17º aniversario del fallecimiento del primer obispo de Quilmes, que se llevará a cabo en la catedral Inmaculada Concepción el 8 de julio a las 18.

Jorge Novak fue nombrado primer obispo de la recién creada diócesis de Quilmes el 19 de septiembre de 1976 y animó la vida diocesana durante 25 años, hasta su fallecimiento el 9 de julio de 2001.

Su figura trascendió el ámbito eclesial para asumir con protagonismo diversos espacios sociales, culturales y de la vida política de la Argentina. Fue cofundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, protagonizó espacios vinculados a la reivindicación de los derechos por la tierra y la vivienda, fundó iniciativas al servicio de los niños y adolescentes más pobres, protagonizó la búsqueda de personas desaparecidas durante el último gobierno militar. En el ámbito eclesial fue el fundador de la Comisión Episcopal para la Salud, y fue miembro de las Comisiones para la Vida Consagrada y la Educación.

Su figura atrajo a numerosas personas, junto a quienes abrió caminos de comunión y participación. A través de una Iglesia vital donde se generaron espacios de Asambleas y Sínodos, se generaron respuestas concretas a los clamores y necesidades de su contexto social y eclesial.

La celebración y memoria del presente año será presidida por los obispos Carlos José Tissera y Marcelo Margni, y tendrá la intención de rescatar la figura ligada a aquellas virtudes y características que hicieron posible que Jorge Novak fuera un verdadero “encuentro de caminos”. Así su visión eclesial universal, su compromiso con los derechos humanos, el testimonio de cercanía hacia los más pobres, la apertura ecuménica, generaron un ámbito para que la Iglesia de Quilmes y su primer obispo hicieran realidad el legado de la constitución pastoral “Gaudium et spes” del Vaticano II: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”.

“Aspiramos a que su memoria contribuya a infundir en nuestra comunidad aquellos rasgos que nos muevan a salir al encuentro por los senderos del Evangelio a los nuevos desafíos de nuestra realidad, mientras nos preparamos para vivir un nuevo Sínodo Diocesano”, expresó la Comisión de Memoria y Homenaje al Padre Obispo Jorge Novak SVD.+

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