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Tras un extenso proceso de gestación más la posterior votación -etapa que involucró a toda la comunidad-, el parlamento local oficializó la flamante insignia varelense durante su última sesión.

El Honorable Concejo Deliberante legitimó la creación de la bandera elegida por la ciudadanía para representar a Florencio Varela durante el primer encuentro de mayo entre los ediles en el recinto, donde aprobaron por unanimidad la ordenanza correspondiente.

De esta manera, culminó exitosamente una iniciativa noble que requirió de un esfuerzo colectivo: todos los actores sociales de la comunidad colaboraron en la elaboración de un símbolo para afianzar la identidad en todos los residentes en el distrito y reivindicar las tradiciones de la localidad.

El período germinal resultó un concurso donde todos los establecimientos pedagógicos públicos, privados, especializados o especiales del partido -pertenecientes al sistema educativo formal en los niveles inicial, primario y secundario- idearon un boceto original. Directivos, docentes, auxiliares, padres más alumnos asumieron el compromiso de involucrarse en el diseño de un estandarte donde sintetizar tanto las costumbres como la historia local.

“Tuvimos el respaldo absoluto de la Jefatura Distrital de Educación y la Dirección Provincial de Educación General en Escuelas Privadas para llevar adelante el certamen que posibilitó la producción de cada enseña”, afirmó la Secretaria de Cultura y Educación, Julieta Pereyra.

La primera instancia generó 170 bosquejos. Con el material finalizado, convocaron a personalidades representativas de la idiosincrasia varelense para conformar una junta evaluadora. Historiadores, integrantes de los distintos bloques políticos, deportistas, actores, escritores, diseñadores, artistas, la Comisión Directiva de la Universidad Nacional “Artuto Jauretche” y representantes de instituciones intermedias integraron la comisión que examinó cada propuesta.

La segunda fase ocurrió en el Polideportivo Municipal “La Patriada”. Durante una jornada maratónica, el jurado escogió las alternativas que avanzaron al final del ciclo. El proceso eleccionario fue dividido en 17 rondas con 10 opciones por tanda donde predominaron los colores verde, amarillo y blanco. Seleccionaron las ideas de 4 entidades: la Escuela Secundaria N°15 “Dr. Rene Favaloro”, el Jardín Municipal N°2 “Frutillitas”, el Colegio “Asunción de María” más la Primaria N°52 “Capitán Giachino”.

Cada vez más cerca del objetivo

El proyecto desarrollado por la comuna, a través de la mencionada cartera comunal, adquirió un valor histórico a medida que cada ciudadano tomó real dimensión de un suceso donde su protagonismo fue esencial: juntos construyeron un emblema para la posteridad.

Sometieron al cuarteto de variantes a la voluntad popular. Urnas itinerantes recorrieron cada barrio donde niños, adolescentes, adultos y ancianos sufragaron para elegir su favorita. La cantidad de electores superó las expectativas. Por esa razón, el recuento fue una misión ardua que consagró al Jardín Municipal N°2 “Frutillitas” con el 44% de los votos.

Los niños, sus familias y los profesores del instituto radicado en Pico de oro intercambiaron ideas para delinear su proposición: el sol, las estrellas, una rueda y el color forjaron un mensaje de libertad, amor, paz, cultura, educación y trabajo bajo un cielo limpio.

“Mi deseo fue provocar que cada habitante luzca con honor el nuevo distintivo, sintiéndolo como un baluarte propio.”, reveló Julieta Pereyra quien además anticipó que el Intendente municipal -Andrés Watson- comenzó a “diagramar el itinerario para entregar a cada escuela u organismo su bandera” tras obtener la aprobación del parlamento local.

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