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La fiscal María Oricchio distó sus alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Quilmes, en la causa que imputa a 42 miembros de la UOCRA de Lomas de Zamora que habrían participado del ataque a la sede de Florencio Varela, ocurrido el 10 de octubre del 2012 alrededor de las 8 de la mañana y que durara unos 15 minutos. La letrada pidió para todos los acusados una pena a 7 años de prisión efectiva desde el momento en que se dicte sentencia.
Oricchio decidió ampliar la carátula de la causa a “robo agravado por su comisión en poblado y en banda, en concurso real por robo agravado por el uso de armas, en concurso real con incendio y estrago doloso”. Este cambio le significó críticas por parte de los miembros de la defensa, quienes sostuvieron que “no hay imputación en particular de un delito concreto a cada uno de los imputados”.
En sus alegatos la Fiscal hizo un racconto de los diferentes testimonios escuchados a lo largo de las audiencias. De este modo reconstruyó que el ataque a la sede de la UOCRA de Florencio Varela, ubicada sobre la avenida San Martín, duró “entre 10 y 15 minutos” en los cuales “unas 52 personas descendieron de un camión Mercedes Benz 1114 con cabina roja portando bombas molotov, bidones con nafta, explosivos, piedras, gomeras, fierros, armas blancas y armas de fuego. Estos arrojaron todo tipo de elementos contra el local de la UOCRA, incendiando el lugar, destruyendo vehículos e hiriendo a al menos 6 personas que debieron ser hospitalizadas”.
ROBO Y DESTROZO
Un grupo de estas personas ingresaron al edificio con las caras cubiertas al grito de “aguante Leguizamón” (por el ex secretario general del sindicato de Lomas de Zamora, Walter “Lobo” Leguizamón) y “los vamos a matar a todos”. Mientras tanto en la calle hicieron numerosos destrozos e incendios de motos y autos de miembros del sindicato y de terceros. El ataque duró entre 10 y 15 minutos, “fue un ataque corto”, describió la Fiscal.
Además, Oricchio hizo hincapié en el presunto robo de biblioratos, que fueron secuestrados en el camión al momento de su detención en la intersección de las avenidas Donato Álvarez y Monteverde, cuando este se dirigía hacia Lomas de Zamora. También se secuestraron numerosas armas blancas escondidas dentro de bombos que habían sustraído del local sindical.
TESTIMONIOS
“La autoría está probada por la reconstrucción de los testigos y oficiales de policía que corroboran los dichos de los testigos y que corroboran el estado en que quedaron las instalaciones”. Recordó asimismo las calificaciones de las víctimas, que aseguraron que sufrieron una “terrible paliza” y que “fue un infierno”. Uno de los testigos incluso afirmó que le “impresionó la bronca con la que rompían todo”.
El más complicado de los imputados resulta ser Marcos “Máquina” Sosa, de quien varios testigos aseveraron haberlo visto con una pistola.
“Los testigos fueron consistentes entre sí”, analizó la letrada, mientras que algunos de los imputados “dijeron que los subieron al camión para darles un puesto de trabajo y que no bajaron en el lugar de los hechos”, lo q no fue creído por la Fiscal ya que según los testimonios “todos bajaron del camión”.

DEFENSA
Del otro lado, la defensa –compuesta por José Mastronardi, Gustavo Julio, Amilcar Chiodo y Daniel Mazzocchini, entre otros- se pronunció ante los alegatos de la fiscal Oricchio.
Chiodo llamó a sancionar la pesquisa realizada ya que “luego de 5 años de proceso no existen imputaciones concretas, circunstanciadas y precisas a cada uno de los acusados. No podemos permitir que se llegue a esta instancia con estas imputaciones generalizadas que impiden la debida defensa”.
Según el defensor, “no se distingue qué es lo que se imputa a cada uno. Para que existiera ‘la banda’ debía haberse probado qué roles tenían cada uno de los imputados y el acuerdo previo”. Y justificó que “muchas de estas personas (por los acusados), ¿podrían decirle a estos jerarcas del sindicato que no van? Perderían el trabajo”, entendió.
Finalmente, en lo referido al robo a terceros puso como ejemplo el de una campera y un celular que “no está probado que haya sido robado o la persona lo haya perdido en el tumulto. No existe robo en banda, no sabían que se iban a cometer este tipo de delitos”, aseguró.

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